SL-AS 7 Cuesta del Cristo
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El GR 204 es un itinerario europeo con la signatura E9; discurre por la costa asturiana desde Bustio, en la frontera con Cantabria, hasta Vegadeo, limítrofe con Galicia.
Actualmente se encuentra señalizado en algunos tramos y en otros no existe dificultad alguna para seguirlo, pues algunos de ellos son paseos litorales que no se encuentran señalizados pero que se recorren sin ningún tipo de dificultad.
Hay tramos donde no existe ningún tipo de señalización, que no están puestos en la web, siendo conveniente en estos tramos seguir por el camino de Santiago de la costa, que muchas veces se entrecruza con el GR 204. Así mismo, algunos tramos están señalizados como PR.

GR 204 Senda Costera E-9 Leer más »
En 1995 el grupo de Montaña Rivayagüe diseño y ejecuto la realización de un sendero que une Oviedo con Covadonga denominándolo “Ruta de las Peregrinaciones” y dándose conocer en España como GR 105. Posteriormente desde Mieres se hizo una variante para enlazar con el camino y desde LLanes se diseñó un sendero para unir esta villa con el Real Sitio de Covadonga.
Poco a poco la ruta se fue conociendo y aumentando día a día el número de senderistas que la realizan. El paso del tiempo y las condiciones climáticas han hecho que aquellas señales que con tanto cariño y mimo fueron colocadas y pintadas por un grupo de montañeros hayan ido poco a poco desapareciendo, lo que ha motivado que algún que otro senderista haya aparecido donde no quería, perdiéndose en los múltiples e intrincados vericuetos que la ruta tiene a lo largo de su recorrido. Junto a esto el clima de Asturias hace que la vegetación crezca exuberante cubriendo muchos de los caminos y sendas por los que discurre. El Ayuntamiento de LLanes inserto en una mejora de los servicios que presta a los ciudadanos y dentro de su programa de calidad se ha embarcado en la recuperación de GR 105.2 “Camín del Oriente” en colaboración con la FEMPA. En el diseño de este recorrido se ha tenido en cuenta no solamente recuperar el camino inicial sino que este pudiera ser transitado por la mayoría de las personas, así como el mantenimiento del mismo sea el mínimo posible, y que sirviera como base para dar a conocer el concejo. Por ello se ha modificado parte de la etapa 1ª, aun manteniendo la primera tal y como fue diseñada, pero haciendo una variante que da a conocer la costa occidental del concejo, y uniéndose las dos a la altura del pueblo de Posada.
El senderista en su recorrido por este hermoso sendero caminara el concejo de Llanes, atravesando zonas donde los prados inundan toda la vista y se acompañan con bosques de eucaliptos, no sin atravesar algún que otro pequeño bosque de árboles autóctonos. En la alternativa costera se podrá contemplar en todo su esplendor la magnífica costa de LLanes, donde las calas, las pequeñas playas y los acantilados nos acompañan hasta llegar a la espectacular playa de Torimbia, punto de inflexión de este camino. No sin haber caminado en su inicio junto a los “cubos de Ibarrola” donde el mar se transforma en arte y conviven la tradición con el modernismo.
En su caminar estará en contacto con lo más íntimo de la naturaleza. El camino atraviesa innumerables pueblos y aldeas, con magníficas casas, y alguna que otra aldea deshabitada. Se camina por antiguos caminos reales, y sobre todo se pasa por la antigua Calzada Romana de Piedrahita, donde el enlosado se mantiene intacto, sendas montañeras y pistas forestales que discurren por valles y montañas atravesando bosques, praderas, tierras de cultivo, pomaradas, y pastos de alta montaña, donde estaremos en íntimo contacto con la naturaleza. El senderista se encontrara signos y vestigios de un pasado remoto, de una agricultura pujante unas veces y de subsistencia otras, de iglesias, ermitas, palacios y casonas asturianas venidas a menos en algunos casos y en otras con pujante belleza restauradas para fines turísticos. Podrá contemplar toda la variada gama de la arquitectura rural asturiana, y como no, lo más entrañable que tiene el camino, sus gentes, prestas en todo momento a mantener una charla con el caminante y asesorarle sobre el camino a seguir y sobre las múltiples historias y leyendas que jalonan el recorrido de esta ruta.
Por último, no menos interesante es la belleza en sí del paisaje que nos acompaña en todo momento, desde el bucólico paisaje de las primeras etapas hasta el agreste y espectacular del Parque Nacional de los Picos de Europa, por no decir de la impresión que causa en el senderista la visión de la Basílica de Covadonga desde la Cruz de Priena, donde se puede contemplar a vista de pájaro y donde parece que la vamos a tocar con la mano.

GR 105.2 Camín del Oriente Leer más »
El Joyadongo (878 m) es, tras el Mofrechu, la segunda montaña, en cuanto a altitud del concejo de Ribadesella y constituye uno de los eslabones más sobresalientes que engarza la sierra de la Escapa. Ésta, es una sierra litoral que muestra las mejores panorámicas sobre el oriente asturiano y está enclavada a mitad de camino entre el Sueve y el Cuera
La ruta de ida y vuelta al Joyadongo arranca en el collado llanisco del Tornu, también denominado de Fresneo (533 m.) punto kilométrico 14 de la carretera AS-340 Corao-Cuevas del Mar y distante 1,5 Km. del pueblo de Riensena. En este panorámico lugar del collado del Tornu, justo donde arranca la carretera a Fresneo, ya aparecen por el horizonte sur, los tres macizos de los Picos de Europa con sus montañas más interesante: Torrecerredo, Urriellu, Peña Santa etc. amén el cordal de Ponga y la sierra del Cocón entre otros. Aquí mismo surge una pista en la margen norte de la carretera que sube sesgada y teniendo al frente el objetivo de esta marcha; el Joyadongo. A la izquierda nos queda un promontorio coronado por un repetidor de T. V. con acceso directo por esta pista, la cual antes de culminar en una collada, tiene un desvío a la derecha por donde arranca el camino tradicional a la collada de La Tabla y hacia las numerosas brañas que salpican este entorno, como Saldecima y La Llancha. Una vez en la collada vemos al frente un cierre para el ganado y un gran prado el cual hemos de bordear por la derecha por medio de un sendero un poco desvanecido en el matorral. Nos introducimos a continuación por un laberinto de senderos pastoriles entre los numerosos prados, muchos de ellos con claro abandono y todos ellos cerrados de muros de piedra.
Dejamos una cerrada vallina a la derecha y abordamos un sendero más marcado que asciende al oeste entre peñascales y hondonadas a la búsqueda de una colladina que surge en la ladera meridional del Joyadongo. La huella de este camino persiste en su avance cruzando a la vera de un prado totalmente circular y al poco tiempo ya nos presentamos en la collada donde localizamos tres ejemplares de espino albar y más allá la vega Los Llanos (667 m) 2, 6 km. en 1 hora y 4 min. de marcha, reconocida por el gran prado que extiende en la base del Joyadongo y una cuadra sin tejado. No perderemos en todo el momento la visión de los Picos de Europa a nuestras espaldas y de seguido afrontamos el ascenso a la cumbre cambiando radicalmente el rumbo al norte siguiendo la traza del sendero que no abandonamos hasta la cima, pero antes hemos de cruzar por el primer espolón para después buscar a la izquierda el tramo más idóneo de la ladera que profundiza por encima de una hermosa campera ciega y salpicada ejemplares de espinos.

Más arriba rectificamos la trayectoria hacia la vertical de la cumbre, teniendo en cuenta los numerosos hoyos y simas camuflados en la caliza y cuando nos aproximamos a los últimos cantiles, hemos de buscar una salida más cómoda a la izquierda, por donde ya coronamos la cima 3, 8 km en 1 hora y 45 min. de marcha. Un mojón de piedras corona esta montaña que tiene por sus vertientes norte y este, los accesos menos accesibles debido a su verticalidad.
La cima nos regala un espectáculo paisajístico formidable. No exageramos si decimos que desde aquí se identifica toda la tierra asturiana, desde Somiedo a Ubiña y Ponga, pasando por la cordillera Cantábrica y por supuesto los Picos de Europa y una buena parte de Cantabria. Frente a nosotros y mirando a la costa, la villa de Ribadesella muestra todo su esplendor, así como la aldea de Peme, la sierra del Cuery, Nueva de Llanes, Santianes del Agua y la collada de la Vega de Llames. Retornaremos al punto de inicio por el camino de ida.
El río Guadamía forma parte de un sistema fluvial poco complejo y fronterizo de los municipios de Llanes y Ribadesella, cuya organización va en función de la arquitectura geográfica de su paisaje. Se le conoce por tres nombres: Aguamía, Guadamía o Río Mía. El más usado hoy es Guadamía.
Nace a unos ochenta metros de altitud, en la vaguada que forma el pico Talladura el collau la Lambiria, Lambria o Umbiria, cerca del lugar conocido como el Robledal del Conceyu, perteneciente al concejo de Ribadesella. No tiene un solo manantial pues a lo largo de unos 800 mts. existen varios. En ese lugar se llama la Madre del Riu

Comienza la andadura entre las rocas hasta llegar a una pequeña vega, tomando anchura y formando playas donde abrevan los animales y donde sestean en verano bajo los árboles que crecen en sus orillas. Más abajo por la derecha, hay otros dos hoyos que en tiempo de sequía tampoco manan y, entre ambos, dos viejos y rústicos caleros, abandonados y derruidos. Y en el río un pequeño Bau, una roca que sobresale y que, al mismo tiempo permite pasar o vadearlo fácilmente y retiene el agua, dándole profundidad y anchura.
Al ser un río de suave torrentera, va entallado en un abierto valle y tapizado por un bosque de ribera donde predomina la arboleda autóctona. Las truchas y las anguilas están también muy ligadas al río y en su tupido bosque se desarrollan sistemas ecológicos muy complejos y múltiples especies de reptiles, anfibios etc.

Ruta por el rio guadamia Leer más »