Federación de Montañismo, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias. Página Oficial

Somiedo

GR 205 Ruta de la Escrita o de los Vaqueiros de alzada

Es el camino tradicional del valle del río Somiedo que lo atraviesa de Sur a Norte. Parte de Santa María del Puerto para finalizar en su primera etapa en la localidad de La Riera. Este sendero de gran recorrido, aporta al viajero un gran bagaje histórico cultural del territorio, así como el amplio catálogo de paisajes que cuelgan de sus montañas, Este camino constituye en sí uno los valores más destacados del patrimonio viario regional.

Así como antaño nadie tomaba un camino en vano, hoy no debemos iniciar el recorrido de esta vía sin al menos conocer su personalidad, que la hace única por sus aspectos geográficos y por su singular curriculum histórico-cultural.

La Vía Escrita tiene un origen incierto, no obstante, no parece construida sobre un recorrido migratorio de animales, más bien su definición está hecha por el hombre prehistórico.

Claramente, es un camino para garantizar la máxima disponibilidad con mal tiempo, pues desciende muy rápidamente desde el puerto de Somiedo, recorre el valle por las laderas orientadas Oeste, sólo pasa el río Somiedo en el desaparecido puente Espinéu y después, sin justificación geográfica, en La Riera, para deshacer el cambio de ribera 1.500 metros abajo, en Jabriz. Esta disponibilidad se puede constatar cada año, pues los días de invierno en que el hielo hace casi imposible el paso por la carretera del Puerto, este camino se recorre sin mayores dificultades. La alternativa de paso de la cordillera más próxima sería la vía de la Mesa, que está impracticable más de cuatro meses al año, sin pueblo de apoyo desde Torrestío. Básicamente, es un camino de herradura, aunque pueden circular carros, pero en algunos tramos, con múltiples tornos para salvar los pronunciados desniveles, el descenso es muy dificultoso, debiendo de haber sido necesario retener los carros por detrás.

La Vía Escrita está identificada como calzada romana que une el interfluvio Pigüeña/Narcea del interior de Asturias con Piedrafita de Babia, donde enlaza con las calzadas del valle del río Luna, la de Omaña y la del valle del río Sil.

Tras el Castro Como vía militar romana, asiste a la minería de oro de todas estas zonas, y en Somiedo, a la de la Bustariega, única justificación para que la calzada cruce el río en La Riera.

Pico Negro, pico Negro,
collado de Valgabín.
¡Cuánto oro y cuánta plata
tengo yo ahí enterradín!

En Gúa, por donde pasa la vía, se encontró un denario ibérico de Aregrada, fechado en el siglo II a.C., «en una antigua vía militar romana».

El castro del Castiechu, que controla el paso desde Caunedo hasta el Puerto, tuvo que haber sido reutilizado por los romanos o reacondicionado por ellos, dada su importante estructura defensiva mediante fosos tallados sobre cuarcita. Un hecho muy singular de esta vía aparece en el año 882, con la inscripción realizada en la Peña Escrita y hoy día en el Museo Arqueológico de Oviedo la Piedra Escrita.

Esta inscripción citada por Jovellanos, que interpreta el Padre Risco y pública Romey en 1839 en su Historia de España, divulga la interpretación:

+IN ERA
DCCCCXX
+FUIT FACTA
VIA RENAVDO
FROILA QVM
Q RI AGO

«In era DCCCCLX fuit facta via regnante
Froila cum Vrraca coniuge.»
Hoy día parece más lógica la versión de García de Castro(6):
«En la era 920 (año 882) fue hecha la vía
por Renaudo, Froila con Quiriago».

Sea lo que fuere, en el reinado de Alfonso III el Magno (año 866-909), la frontera con los árabes llegó hasta el Duero y se estaba poblando la zona al sur de la cordillera, necesitando una comunicación lo más fiable posible a lo largo de todo el año para dejar la vía de la Mesa como itinerario de verano. Así que el trabajo de reparación de la vía y su constatación escrita en una roca próxima por las propias personas que la hicieron es un índice de la importancia del camino y la singularidad de aquellos camineros asturianos.

En 1289 se funda Pola de Somiedo (7) a la vera del camino, no integrada en él, como Gúa, Caunedo o La Riera del Camino, esta última denominada así para diferenciarla de San Pedro de La Riera. Castro desde el camino El diccionario de Madoz (1850) identifica el camino en todos los pueblos por donde pasa llamándolo Camino Real, Camino a León y Castilla, etc., y cuando cita su paso por Caunedo escribe: «… atraviesa por el término un penoso camino que dirige por las montañas a la provincia de León e interior de Castilla». Desde el siglo XV, la Vía Escrita fue el camino de los vaqueiros de alzada para su trashumancia anual (8) y, además, básico para la arriería o trajinería, actividad asociada a la supervivencia económica de este grupo social, cuya historia está llena de referencias a este trabajo, a sus animales de carga, a las mercancías que compra y vende, y siempre sobre el camino. Aún no se divulgaron convenientemente las historias del abrigo de la Malva o la pernocta en Grandielles, los escarceos con el estraperlo,… siempre con el camino como elemento común a lo largo de cinco siglos.

Puente de Barzanamexil Es tan importante la vía para la independencia y libertad de comunicación que, en 1726, para el tránsito por el puente del camino en Barzanamexil, sobre el arroyo de Aguino, se estableció un acuerdo mediante el cual, por el pago de 880 reales de vellón, los puentes del camino pasaban a depender de los pueblos de paso En 1786, el viajero Townsend, coetáneo de Jovellanos, entra en Asturias por este camino relatando su paso y divulgando la belleza de su recorrido. El Llagar en La Riera A comienzos del siglo XIX estaba considerado como uno de los nueve caminos de posta más importantes de Asturias, concretándose en 11,5 leguas la distancia de Oviedo a Vega de los Viejos. A mediados de este siglo se reforma para habilitarlo como camino carretero. Pero, posteriormente, una ley del Ministerio de Fomento, Dirección General de Obras Públicas, del 15 de julio de 1892(12), por la cual la carretera del puerto de Somiedo pasa a rango provincial, dejando la del puerto Ventana como local y no considerando el itinerario de la Mesa, condena a nuestra Vía Escrita al corredor de la muerte. No obstante, los retrasos hacen que la carretera no llegue en fecha para la construcción de la central hidroeléctrica de la Malva (datada en 1915), teniendo que utilizar la Vía Escrita, con un acceso hecho ex profeso desde la fuente de la Malva(13) hasta la plaza de la central, para el transporte de los materiales necesarios.

Éste fue el último gran servicio de la Vía Escrita. Desde el Mirador del Príncipe A partir de entonces, las penalidades del camino se suceden año tras año: la construcción de la carretera AS-227 cuelga el camino en varios tramos por los taludes y lo rellena con los terraplenes; el sifón para pasar el agua del Pigüeña para la central de Silviella corta el camino; la instalación hace pocos años de una línea de alta tensión ubica una torre en el centro del camino -en un paso difícil que hace casi imposible cumplir el aviso de «No tocar, peligro de muerte».

Todo esto, unido a las dos o tres riadas del arroyo de Llamardal en los últimos cincuenta años, hace que desaparezca el camino en un gran tramo y también el puente Espinéu, además de cambiar en varios metros el curso del río Somiedo. Por último, la naturaleza desbordante del Parque ha cerrado varios tramos, haciéndolo casi intransitable Este bagaje histórico-cultural se complementa con un no menos importante conjunto de características geográficas, paisajísticas, etc., que vuelven a resaltar nuestra Vía Escrita. La Vía Escrita es un camino de valle, a diferencia de la Vía de la Mesa o la de La Carisa. No circula por los tejados de la cordillera, más bien entre los pasillos de sus claustros naturales. No tiene paisajes lejanos, todos son cercanos y en muchos casos sólo próximos, dando una sensación de recorrido íntimo, a modo de camino oculto de iniciación y recogimiento. Camino S-N en casi todo el recorrido.

Pravia se encuentra en una encrucijada de vias romanas entre una derivación que desde el Camin real de la Mesa se dirigia a la costa y la que unia Lucus Augusti (Lugo) con Gijon a traves de Lucus Asturum (Lugones) y Lucus Asturica (Lugo de Llanera), conservándose actualmente restos de la calzada original en la localidad de Bances a pocos kilómetros de Pravia.

  • Etapa 1: Puerto de Somiedo – La Riera / 20 km
  • Etapa 2: La Riera – Belmonte / 21,3 km
  • Etapa 3: Belmonte – Cornellana / 22,7 km
  • Etapa 4: Cornellana – Pravia / 11,2 km
GR 205

GR 205 Ruta de la Escrita o de los Vaqueiros de alzada Leer más »

GR 101-Camino Real del Puerto de la Mesa

El Camino Real del Puerto de la Mesa, en asturiano Camín Real de la Mesa, es un camino basado en la antigua calzada romana que unía Asturias con Leon. Se cree que esta calzada fue edificada sobre otra senda más antigua que existía desde tiempos primigenios y que era utilizada por los pobladores de la zona.

El Camín Real de La Mesa discurre a lo largo de los términos municipales de Somiedo, Teverga, Belmonte de Miranda y Grado. Hasta el siglo XIX fue una de las vías de comunicación entre Asturias y La Meseta más transitadas, con una dilatada historia que se remonta, como mínimo, a los momentos previos a la conquista romana (último cuarto del siglo I a.C.). Su trayecto muestra diferentes ejemplos del relieve asturiano, desde las montañas de la Cordillera Cantábrica hasta los valles interiores pertenecientes a la cuenca hidrográfica del Río Nalón. En su tendido y permanente descenso muestra una variada gama de paisajes ordenados en pisos altitudinales, desde las altas cumbres y brañas somedanas y teverganas, hasta la vega fluvial del Nalón en Grado, conformando una suerte de espina dorsal que vertebra el territorio citado.

  • Etapa 1: Torrestío – Puerto de San Lorenzo / 25,79 km
  • Etapa 2: Puerto de San Lorenzo – Dolia / 17,98 km
  • Etapa 3: Dolia – Grado / 22 km

GR 101-Camino Real del Puerto de la Mesa Leer más »

PR-AS 16 Ruta El Puerto – Valle de Lago 

El itinerario se inicia en el pueblo de Santa María del Puerto, Braña Vaqueira situada
a dos Km del límite con León. Tomamos un camino que sale junto a la primera casa , a
mano izquierda de la carretera donde encontramos un panel informativo del PR.
Durante los primeros tramos la ruta se dibuja entre las murias que separan prados de
siega. La senda llega a una campera y tras cruzarla se desvía a la derecha hasta
alcanzar el collado del Putracón, donde existe una alambrada que separa los pastos
de Asturias y León. Después se inicia un acusado descenso por el valle de la Salgada
dejando a nuestra derecha Peña el Michu y tras de nosotros el valle del Rebezu
Alcanzamos la braña de corros de Sousas y continuamos la bajada hacia el pueblo de
Valle de Lago, pudiendo observar antes la cabecera del hermoso valle de arrollo
Cueva y su extenso hayedo de la Enramada.

PR-AS 16 Ruta El Puerto – Valle de Lago  Leer más »

Scroll al inicio