En el concejo de Tineo y su entorno se conjugan la naturaleza y la belleza monumental, así como la rica ganadería, la abundante fauna silvestre, los restos megalíticos y los yacimientos auríferos con el arte sacro y las antiguas vías romanas, algunas de estas últimas completamente desconocidas y no catalogadas oficialmente.

En este territorio pueden diferenciarse varias sierras menores que definen y organizan el espacio. A lo largo de los años cincuenta y sesenta, gran parte de estas sierras fueron plantadas de pino, que en años posteriores sufrieron múltiples y reiterados incendios, en muchas ocasiones aún antes de llegado el momento de la primera corta Esto ha motivado una estructura de la vegetación muy característica del occidente asturiano.

Las laderas se encuentran cubiertas de densos matorrales de brezo salpicadas por numerosos los canchales (Cheirones o LLeirones) donde podemos encontrar la carqueixa. En la zona de cumbres se encuentran los pastizales y en el fondo de los profundos valles y vallinas, están los escasos bosques, sobre todo de rebollares, así como bosques mixtos de rebollo y carballo salpicado de numerosos y densas masas de madroños y algún que otro castañar principalmente.




