Clausura del primer curso de Gestión de Emergencias Sanitarias en Montaña

La Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias (FEMPA) continúa dando pasos firmes en su compromiso con la seguridad en el medio natural. Conscientes de que la montaña es un entorno apasionante, pero también exigente, desde la Federación trabajamos para que las actividades de los clubes se desarrollen con la mejor preparación posible.

Con la celebración de esta última jornada, la FEMPA da por finalizado el primer curso de Gestión de Emergencias Sanitarias en Montaña, una iniciativa dirigida a miembros de juntas directivas, responsables de seguridad, etc. de los clubes de montaña asturianos.

Ellos son, en muchas ocasiones, los primeros en actuar cuando se produce una emergencia en el medio natural, donde la llegada de los servicios de rescate puede verse condicionada por la orografía o la dificultad de acceso. Por ello, contar con una formación específica supone un importante valor añadido para la seguridad de los grupos y de todas las personas que participan en las actividades de montaña.

Una formación práctica, rigurosa y adaptada al medio natural

El curso se ha desarrollado en dos jornadas eminentemente prácticas. La primera estuvo centrada en el Soporte Vital Básico, abordando la reanimación cardiopulmonar (RCP) y el manejo del desfibrilador externo automático (DEA) en el medio natural. La segunda sesión profundizó en el Soporte Vital Traumático, mediante simulaciones realistas que permitieron a los participantes entrenar su capacidad de respuesta ante accidentes en montaña.

Durante esta última jornada se trabajaron aspectos fundamentales como:

  • Control de hemorragias graves, mediante técnicas de presión directa, empaquetamiento de heridas y manejo de lesiones con objetos empalados.
  • Movilización de personas heridas, practicando la maniobra de volteo en bloque para proteger la columna cervical antes de cualquier desplazamiento.
  • Inmovilización y prevención de la hipotermia, utilizando collarín cervical, tablero espinal, mantas térmicas y elementos de fortuna como parte de la atención inicial al paciente politraumatizado.

Más allá de la adquisición de conocimientos técnicos, esta formación ha permitido reforzar la capacidad de respuesta de quienes lideran grupos en la montaña, contribuyendo a que las actividades se desarrollen con mayores garantías de seguridad.

Agradecimientos

Desde la FEMPA queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al instructor de este programa, Adolfo Hidalgo González, que ha compartido conocimientos basados en años de trabajo en la atención a emergencias. Por su profesionalidad, su capacidad docente y por compartir una experiencia basada en años de trabajo en la atención a emergencias. Su implicación ha sido fundamental para el éxito de esta formación. 

Nuestro reconocimiento se extiende también a todos los asistentes —miembros de juntas directivas, responsables de seguridad, guías benévolos y responsables de rutas de los diferentes clubes— por su participación, implicación y compromiso con la mejora continua de la seguridad en la montaña.

Con la clausura de este primer curso, la FEMPA reafirma su apuesta por la formación como una herramienta esencial para prevenir riesgos y mejorar la respuesta ante las emergencias en el medio natural.

Porque la seguridad no empieza cuando llegan los equipos de rescate; empieza mucho antes, con personas preparadas para tomar las primeras decisiones y prestar una atención eficaz cuando cada minuto cuenta.

La seguridad también se entrena. Porque una montaña más segura se construye con personas preparadas para actuar cuando más se necesita.

Este es el primer paso de una línea de formación con la que la FEMPA seguirá impulsando la capacitación de los clubes de montaña asturianos, convencida de que invertir en formación es invertir en seguridad.

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