Morcín

PR-AS 318 Ruta de la Esperanza

La ruta, con una distancia de 5,3 Km y 480 metros de desnivel acumulado, parte desde el aparcamiento de las Tolvas en el Lugar de Arriba de la Foz de Morcín.

Por la calle la Górtica arriba vamos atravesando el pueblo y al llegar a la fuente “El Cañu”, giramos a la derecha para salir de la zona urbana y dirigirnos hacia el puente de piedra de la Reguera. En este punto se puede seguir el recorrido en dos direcciones. O bien subir hacia el mirador o bien subir por el camino empedrado hacia el Utiru.

Optamos por esta segunda opción pues ese tramo de camino en bajada, es algo más “técnico” y se hace mejor en subida. Siguiendo las marcas y señalización llegamos al Utiru y avanzamos por el camino hasta coronar la subida en el área recreativa de la Esperanza donde encontramos algunas mesas de madera que nos permiten hacer un descanso y donde aún quedan restos de la bocamina de la antigua mina de la Esperanza.

Por la trinchera mediante la que sacaban el carbón avanzaremos en llano hacia el mirador en el que hay unas magníficas vistas de la Foz y todos sus barrios, del pozo minero Monsacro, de Riosa, de la sierra del Aramo así como
de la vertiente sur del totémico Monsacro y los pueblos que se encuentran en sus laderas (Los Llanos y Otura).

Cerca de un kilómetro después del mirador, nos encontramos el desvío que ya en descenso nos conducirá a lo que fue el inicio de nuestra ruta. De seguir adelante por la trinchera, 1 km más adelante llegaríamos al precioso y “soleyero”
pueblo riosano de Villamer. Visita que es perfectamente asumible y hasta recomendable siempre y cuando luego volvamos a recuperar nuestros pasos hasta este punto.

La bajada se hace por un sendero que atraviesa un bosque de castaños con algunos ejemplares centenarios en el que, yendo atentos, podremos encontrar unas curiosas construcciones circulares de piedra llamadas «corros
o cuerries de castañas», donde estas se almacenaban tras su recolección para irlas consumiendo a lo largo del invierno.

Ya llegando al pueblo, desde el puente de piedra de la Reguera, solo nos queda volver al aparcamiento donde empezó la ruta.

PR-AS 318 Ruta de la Esperanza Leer más »

GR 208 Anillo Ciclista de la Montaña Central

  • Etapa 1: Bueño – Área Recreativa de Viapará / 19,4 km
  • Etapa 2: Área Recreativa de Viapará – Área Recreativa de La Peral / 24,1 km
  • Etapa 3: Área Recreativa de La Peral – Sotiello / 23,8 km
  • Etapa 4: Sotiello – Santibáñez de Murias / 30,8 km
  • Etapa 5: Santibáñez de Murias – Cabañaquinta / 13,7 km
  • Etapa 5 (alternativa): Santibáñez de Murias – Felechosa
  • Etapa 6: Cabañaquinta – Alto de la Colladiella / 16,7 km
  • Etapa 7: Alto de la Colladiella – La Peña / 24,8 km
  • Etapa 8: La Peña – Soto de Rey /12,8 km

GR 208 Anillo Ciclista de la Montaña Central Leer más »

PR-AS 314 Ruta La Foz – Figares 

El recorrido de este PR se inicia y termina en el nuevo aparcamiento y área de caravanas de la zona de Las Tolvas, en el Lugar de Arriba de La Foz de Morcín. Desde este punto y por el paseo fluvial nos acercamos al centro del pueblo del que se sale por la acera paralela a la AS-231 hasta el cruce de La Puente donde el sendero se bifurca. Desde este punto se puede hacer el recorrido en las dos direcciones. Describiremos aquí la opción que desde la Puente se dirige hacia la antigua vía del ferrocarril que unía el Pozo Monsacro, en Morcín, con la estación de la Pereda, en el concejo de Mieres, por donde se sacaba el carbón en tren. Infraestructura histórica que data de 1922 y que en la actualidad está habilitada por tramos a la espera algún día de poder enlazar todo el recorrido para uso deportivo.

Por este tramo de vía verde avanza el recorrido hasta la zona conocida como el Rotellón donde quedan restos de un calero (caliru el Rotellón), zona esta en la que también se hacían los cruces de trenes. Estamos en el km 2.7 de la ruta, a donde se llega sin apenas desnivel. En este punto, abandonamos la vía verde para bajar por un sendero a la orilla del río Riosa (también conocido como río Code en alusión al punto donde nace). Se vadea el río por el puente habilitado en la zona del Molín de Figares y acto seguido se cruza la carretera AS 231 y se inicia el ascenso hacia el pueblo de Figares. Es un antiguo camino empedrado que se ha recuperado para habilitar el sendero circular.

Era el utilizado por los vecinos para bajar al molino y a la estación del Rotellón donde cogían el tren para ir a Mieres. En esta subida se concentra casi todo el desnivel de la ruta. Una distancia de poco más de 1 kilómetro y 200 metros de desnivel positivo que se hacen llevaderos gracias a un tramo llano que hay a media subida. Desde Figares (km 4.1) y por otro viejo sendero nos dirigimos a la siguiente población por la que discurre la senda. El pueblo de la Collá que está en el km 5 del recorrido y que es muy conocido por montañeros de toda Asturias ya que es uno de los puntos de inicio más habituales para el ascenso a las famosas capillas del Monsacro o la Madalena. Como curiosidad mencionar que la llegada a La Foz de Morcín desde el centro de Asturias, antes de existir la carretera AS-231 por el fondo del valle del río Riosa se hacía por esta zona.

Pero nuestro PR no se encamina en esta ocasión a esos monumentos si no que atraviesa La Collá y, ya en descenso, se dirige por otro viejo sendero local al barrio de Panizales, a La Casa Nueva y a La Puente (punto de bifurcación desde donde volvemos al principio por el mismo itinerario que anduvimos de inicio). Aparte del recorrido descrito, hay en la zona de la Foz, bastantes más opciones «deportivas»: escuelas de escalada (Ramilero, La Puente, Otura, Figares, etc), y otros recorridos de senderismo o bicicleta que, por el momento, se encuentran sin señalizar.

En la ruta hay un punto de avituallamiento de agua en el pueblo de Figares.

Dercargar aquí la ficha completa del Ayto de Morcín

PR-AS 314 Ruta La Foz – Figares  Leer más »

Ruta de los Molinos de Morcin

Estos molinos son de origen romano y están movidos por la fuerza de una caballería (generalmente). Uno de los sistemas que se utilizaban para aprovechar la fuerza animal consistía en atar a la caballería a un eje horizontal (alfange), que atravesaba (por un agujero) una enorme piedra cilíndrica (rollo), en el que en el otro extremo estaba unido a un eje vertical que giraba. La caballería se movía de forma circular, lo que hacía que el rollo rodara sobre una piedra plana (solera) donde se ponían los objetos a moler. Estos molinos fueron construidos donde no era posible utilizar como fuerza motriz el agua o el viento.

Hay otro molino de sangre, mucho más antiguo que proviene del paleolítico, pero de rendimientos mucho menores, son los molinos de mano o de rabil, que se utilizaban para la molienda de tubérculos, y que con la llegada de la agricultura fueron utilizados para la molienda del grano del cereal, siendo una variante de estos los que se encuentran en Busloñe y Carbayosa.

Ruta de los Molinos de Morcin Leer más »

Scroll al inicio